Archivo de julio, 2009

Geopiratería en México…

Sábado 18 julio, 2009

¿RECUERDAN LA POLÍTICA DE DESLINDES DE LOS LIBERALES PORFIRISTAS (“CIENTÍFICOS”) DE FINES DEL S. XIX? ¿NO PARECE ESTA UNA MODERNIZADA Y NEOLIBERALIZADA, POLÍTICA DE “DESLINDES” DE TERRIOTORIOS INDÍGENAS (RECURSOS NATURALES ESTRATÉGICOS INCLUIDOS)?

Amenaza de Genocidio: Mapeo Militar de USA contra Indígenas de México con ayuda de geógrafos de la Universidad de Kansas.
Fuente: Simón Sedillo/Kaos en la red.                                                                                                                                                                                                                                  AIPIN. JULIO 7, 2009.

Los hechos son claros: comunidades indígenas en México están siendo acosadas por el ejército estadounidense con la ayuda de geógrafos de la Universidad de Kansas. En 2005, el Departamento de Geografía de la Universidad de Kansas recibió $500, 000 dólares de fondos del Departamento de Defensa para mapear tierras comunales indígenas en los estados mexicanos de San Luis Potosí y Oaxaca. Con la ayuda de la Oficina de Estudios Militares para el Extranjero de los Estados Unidos (FMSO, por sus siglas en inglés), localizada en la base militar del Fuerte Leavenworth en Leavenworth, Kansas; los profesores de geografía Peter Herlihy y Jerome Dobson han estado arando el camino del proyecto “México Indígena”, una parte de un proyecto de mapeo mayor, las Expediciones Bowman.

El investigador de la FMSO asignado a las Expediciones Bowman, el Teniente Coronel Geoffrey B. Demarest, es sospechoso de usar los mapas para inteligencia militar en contra de comunidades indígenas que afirman su autonomía y auto-determinación a través de gobernar y poseer colectivamente su territorio. Según Demarest, el único camino para el ‘progreso y la seguridad’ en América Latina es el de la privatización de éste tipo de tierras comunales.

En publicaciones de la FMSO y en un libro de texto titulado “Geopropiedad: Asuntos Externos, Seguridad Nacional y Derechos de Propiedad”, Demarest asegura que “la posesión informal e irregulada de tierras favorece el uso ilícito y la violencia”, y que la única solución para estos campos de cultivo de crimen e insurgencia es la privatización y titulación de la tierra.

No debiera sorprender, que Demarest no sólo fue entrenado en la Escuela de las Américas del Ejército Estadounidense (el centro famoso por enseñar tortura y creación de escuadrones de muerte paramilitares al personal militar Latinoamericano), pero también sirvió como el agregado militar de los Estados Unidos en la embajada de Guatemala entre 1988 y 1991, un tiempo de represión militar fuertemente respaldada por los Estados Unidos contra comunidades indígenas en Guatemala, con varios casos notorios de tortura y asesinato.

Antes de su trabajo en el proyecto “México Indígena”, Demarest estaba implementando sus estrategias de información geográfica en Colombia, por lo menos hasta 2003. Un ensayo de la FMSO de marzo de 2003, escrito por Demarest, titulado “Mapeando Colombia: Información Geográfica y Estrategia”, declara claramente el uso final de la información geográfica: “Mientras el valor forense de la información de la propiedad de tierra es relativamente obvio, no es tan obvia la correlación entre información geográfica y estrategia militar, pero esta correlación marca precisamente un atributo esencial de campañas contrainsurgentes exitosas.”

En el mismo ensayo, Demarest da un paso adelante y expone las intenciones imperialistas para la información geográfica y la estrategia: “El poder estratégico se convierte en la habilidad de retener y adquirir derechos de propiedad alrededor del mundo. El poder nacional, sub-, supra- o transnacional puede ser medido por consiguiente.”

La misión primaria de la FMSO es evaluar amenazas asimétricas y emergentes para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Con amenazas asimétricas se refieren a ejércitos guerrilleros y organizaciones terroristas. Por otra parte, la FMSO está evaluando movimientos sociales influidos por indígenas, como amenazas emergentes para la seguridad de los intereses políticos y económicos en México.

Oliver Froehling, geógrafo y director académico de la Universidad de la Tierra en la ciudad de Oaxaca, resalta el peligro de este tipo de proyectos de mapeo cuando declara: “El proyecto México Indígena se suscribe a una estrategia político-militar. No podemos olvidar que el mapeo empieza en medio del debate sobre un paquete de financiamiento militar de los Estados Unidos conocido como la Iniciativa Mérida. El control y desplazamiento de comunidades indígenas pretende remover potenciales focos rojos en la política, contribuir al control militar de la región y finalmente ‘liberar’ recursos naturales para beneficio del gobierno y, a su vez, sus aliados trasnacionales.”

Resistencia Indígena

La noción de Demarest de que la mayor resistencia al orden mundial neoliberal en México viene de comunidades indígenas demandando autonomía y auto-determinación en la forma de territorio comunal no es, por supuesto, una sospecha. En 1992, después de que el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari derogara el artículo 27 de la constitución, que había dado legalmente concesiones comunales de tierra a los campesinos indígenas de México, y en 1994, después de que se aprobara el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), una serie de levantamientos de liderazgo e inspiración indígena en el sur de México se han estado movilizando por la auto-determinación y la auto-defensa de su territorio.

Una de las luchas más notorias, es la de los Zapatistas, quienes ganaron atención global capturando un tercio del estado de Chiapas en las primeras horas del 1ero de enero de 1994, el día en que el TLCAN entró en vigor. Ellos denominaron su levantamiento armado indígena una lucha en contra de la muerte y el olvido; una lucha por la paz con dignidad, justicia y libertad. Mientras los fusiles de los Zapatistas se han mantenido en silencio durante los últimos 15 años, ellos han continuado resistiendo y, aún más importante, inspirando y escuchando a muchas luchas alrededor de México y el mundo.

El 14 de junio de 2006, una de esas luchas, una huelga sindical de maestros en la ciudad de Oaxaca, explotó rápidamente convirtiéndose en un levantamiento popular con una base indígena muy fuerte. El éxito del consiguiente levantamiento de 6 meses fue alimentado por ideas sobre las formas tradicionales de la tenencia de la tierra y las estrategias subsecuentes para el auto-gobierno que la vida comunal indígena implica. Campesinos indígenas, maestros, estudiantes, amas de casa y trabajadores se unieron en un enfrentamiento contra el gobernador del estado, Ulises Ruiz Ortiz, exigiendo su renuncia.

La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que en última instancia tomó la ciudad capital del estado por seis meses, utilizando una serie de bloqueos y que se autoproclamó el cuerpo de gobierno de facto, nació de una base fuertemente indígena. La primera asamblea general de la APPO, en la que participaron 270 delegados, fue organizada bajo el principio indígena mesoamericano de “mandar obedeciendo”. La asamblea general utiliza una forma indígena de organización por consenso que ha existido en Oaxaca por miles de años.

Ejerciendo su auto-determinación, miembros de la APPO ocuparon oficinas de gobierno estatal, local y federal por toda la ciudad. Estrategias de expropiación fueron empleadas inmediatamente. Comida, agua, transportación y comunicación, fueron los objetivos principales de expropiación. En un momento dado, mujeres de mediana edad de la APPO ocuparon un canal de televisión y una estación de radio manejados por el estado. Cuando las antenas de la estación fueron atacadas, la APPO respondió ocupando 13 estaciones de radio comerciales. Los oaxaqueños nunca imaginaron que podrían tomar la ciudad por tanto tiempo. Sin embargo, asesinatos, desapariciones, violaciones, tortura y tiroteos desde carros al mando de la policía en esta parte del estado, mermaron el ímpetu del movimiento social. Oaxaca y la APPO continúan resistiendo el régimen brutal del gobernador Ulises Ruiz Ortiz y demandando su renuncia.

La batalla por Oaxaca no es pequeña. El estado es estratégico para los intereses neoliberales y es extremadamente rico en recursos naturales. Ya se ha convertido en el emplazamiento de una serie de proyectos industriales implementados por el TLCAN y el Plan Puebla Panamá. Carreteras, vías férreas, puertos comerciales, corredores de energía eólica, minas, empresas agropecuarias y maquiladoras, son algunos ejemplos del “progreso” que los partidarios del Plan Puebla Panamá han tratado de vender. Sin embargo, durante los últimos 15 años, estos símbolos de progreso únicamente han desplazado sistemáticamente a comunidades indígenas, que ya no son consideradas “económicamente viables”. La vida humana en Oaxaca es otra variable desechable en la ecuación de ganancias del TLCAN. Desplazar a los indígenas de sus tierras y robarles sus medios de subsistencia es equivalente al genocidio.

Curiosamente, en 2006, al mismo tiempo que la APPO estaba en enfrentamientos en las calles de la capital, el proyecto de mapeo “México Indígena” movió silenciosamente sus operaciones del estado de San Luis Potosí a la Sierra Juárez, una región biológicamente diversa y rica en minerales del estado de Oaxaca.

Cuestión de identidad

Para los indígenas del sur de México, territorio y cultura están tan entrelazados en la vida diaria que uno sin el otro es como una bicicleta sin ruedas. Sin embargo, el ‘progreso y la prosperidad’ del libre comercio implican intrínsecamente una pérdida de identidad y tradición para las comunidades indígenas. El bombardeo constante de propaganda anti-indígena en caricaturas, programas de televisión y noticieros, no es un accidente. En el libre comercio ser indígena es culturalmente menospreciado. Los espectaculares en las carreteras entre pueblos indígenas, representan consumidores de tez blanca con ninguna relación en absoluto con la tierra de la que consumen. Los maniquís de todas las tiendas de ropa para mujeres en la ciudad de Oaxaca (la capital de un estado que es 70% indígena), son altos, flacos y muy, muy blancos. El producto cosmético más comúnmente vendido a mujeres indígenas es aclarador de piel. Para las comunidades indígenas de México, reclamar su autonomía y territorio es, por lo tanto, una reivindicación sumamente urgente de su identidad.

En Oaxaca los indígenas siempre han esado más dispuestos a morir luchando por su tierras, de lo que cualquier gobierno ha sido dispuesto a matarlos y arrebatárselas. Negar y criminalizar las formas tradicionales de tenencia de la tierra es negar la vida y cultura de los indígenas. Demarest, la FMSO y el ejército de Estados Unidos lo saben. Pero lo que han descubierto en sus estudios de territorio indígena y resistencia en México y otras regiones de América Latina, es que el arma más peligrosa para el neoliberalismo no es necesariamente la lucha por el poder del Estado, o la presencia de la fuerza física. Más bien, es la implacable creencia en el auto-gobierno y la auto-determinación, ejemplificada en la forma tradicional de poder horizontal, cosechada por comunidades indígenas de México que representan la más grande amenaza al orden mundial. Esta es la clave de la resistencia cultural, aplicable a cualquier lucha de base comunitaria por la auto-determinación.

Ramificaciones Urbanas

Las implicaciones de las Expediciones Bowman y los ensayos de Demarest se extienden más allá de las tierras indígenas, reverberando en todos los sectores de la sociedad, y en particular, en los pobres de los centros urbanos del mundo. En un ensayo de la FMSO de la primavera de 1995 titulado “Geopolítica y Conflicto Urbano Armado en América Latina”, Demarest criminaliza y advierte del potencial de los pobres en las ciudades de America Latina:

MADERAS DEL PUEBLO DEL SURESTE, AC
“LA VICTORIA SERÁ NUESTRA”
www.maderasdelpueblo.org.mx

Geopiratería en México…
Enviado por Victor Ariel Bárcenas Delgado
E-mail: viriararrobagmail.com
14 Julio, 2009

Quien lo recibió a su vez:
De: René Torres Bejarano, e-mai: retobearrobagmail.com
Fecha: 14 de julio de 2009 10:11
De: Ramón Flores Ordónez, e-mail: radegundoarrobahotmail.com
Fecha: 12 de julio de 2009 19:02

Educación pública y gratuita

Viernes 17 julio, 2009

Artículo 3º Constitucional

Ciudadano Enrique Miranda

 

La enseñanza es libre; pero será laica la que se imparta  en los establecimientos oficiales de educación, lo mismo que la enseñanza primaria, elemental y superior que se imparta en los establecimientos particulares.

Ninguna corporación religiosa, ni ministro de algún culto, podrán establecer o dirigir escuelas de instrucción primaria”.

Las escuelas primarias particulares solo podrán establecerse sujetándose a la vigilancia oficial”.

En los establecimientos oficiales  se impartirá gratuitamente la enseñanza primaria. [1]

 

Comentario:  Como se puede ver en el artículo original, triunfó la burguesía que representaba el proyecto del presidente Carranza al quedar sobre entendido de que los particulares pueden establecer escuelas de enseñanza superior. En Alemania la enseñanza es pública desde el kinder hasta el posgrado. Y es que no se puede dividir en dos a un país: el de los ricos y el de los pobres. Deberá de ser pública la enseñanza desde el kinder hasta el posgrado.

 

Referencias cruzadas.

Contenido del Artículo 7 del proyecto ciudadano de Nueva Constitución Mexicana

http://tlahui.com/constitucionc/?page_id=52

Propuestas generales (incluyendo la legislación sobre educación)

http://tlahui.com/constitucionc/?page_id=175

 

 

[1].- La Primera Constitución Politico-Social del Mundo. Alberto Trueba Urbina. Paginas centrales. Editorial Porrúa, S.A. México, 1971.

Realidad electoral 2009

Lunes 6 julio, 2009

El abstencionismo incómodo

Las dirigencias partidarias, las autoridades electorales, e incluso los medios de comunicación vendidos al gobierno, quieren ocultar una realidad lacerante: el triunfo arrollador y absoluto del abstencionismo. No fue suficiente el financiamiento electoral más costoso del mundo, ni el bombardeo publicitario machacón, imbécil, y enajenante, tampoco los llamados de las autoridades y de la iglesia para que los ciudadanos salieran a elegir a sus gobernantes en la supuesta “fiesta de la democracia”, no, nada de eso funcionó, incluso la compra masiva de votos (PRI y PAN a la cabeza), ni millones de despensas, tampoco el acarreo a discreción de casi todos los partidos, nada logró vencer el hartazgo, la desidia y el desprecio del pueblo hacia la partidocracia y la corrupción de las instituciones gubernamentales que manipulan el proceso electoral.

Se expone aquí la realidad que se ha podido sustraer de las mismas cifras oficiales provenientes del PREP-IFE (Programa de Resultados Electorales Preliminares), publicadas el 6 de julio del 2009, de 136,276 actas (97.36%) computadas, de un total nacional de 139,959 (100%), notándose que acudió a votar apenas el 44.70% del total de electores inscritos en el padrón nacional de electores. Al excluir los datos del padrón total, las gráficas del PREP no reflejan la realidad electoral ya que las barras de votantes por partido se ven más grandes de lo que realmente son, simultáneamente ocultan el porcentaje real de votantes totales y por partido, en relación al padrón total de electores; se pretende así encubrir la ilegitimidad absoluta de los gobiernos y gobernantes emanados de la voluntad de una minoría de electores que no representa la voluntad de la soberanía popular (Art. 39 constitucional). Para develar esa realidad electoral subyacente, he preparado la siguiente gráfica:

Resultados Electorales Integrales (Fuente: PREP-IFE)

Resultados Electorales Integrales (Adaptación del PREP-IFE)

Como puede notarse, la abstención (¿pasiva?) arrolló a todos, el 52.3% de los electores (más de 41 millones de ciudadanos, barra roja-amarilla) le dieron un portazo en las narices al sistema electoral mexicano; ni todos los partidos juntos pudieron superarlo (sumaron alrededor del 42%, barra roja-azul). Aunque los partidos e institutos electorales, y los corifeos oficialistas, suelen decir que la abstención avala al sistema, según ellos “la gente no sale a votar por que está conforme con los partidos y el gobierno” ¿alguien con inteligencia normal podría creer tal demencia? Es cierto que en el abstencionismo hay de todos los colores y sabores, no obstante, en algo están todos de acuerdo, están inconformes y no ven ninguna utilidad en las elecciones para cambiar el estado de cosas, y eso significa mucho, sobre todo para quien quiera estudiar el fenómeno de manera seria y metódica.

¿El PRI arrolló?

Los líderes del PRI salieron de inmediato a festinar su “triunfo”. Sus comparsas informativos igualmente gritaron a los cuatro rumbos ¡el PRI arrolló en las elecciones!, pero, ¿en realidad es así? De ninguna manera, comprando las conciencias (con el dinero de nuestros impuestos) de amplios sectores del lumpen-elector, el PRI logró acarrear a las urnas al 16.36% de los electores ¿alguien honesto podría vanagloriarse de gobernar con el 16% de los electores? ¡claro que no!, el PRI es en realidad la más grande de todas las pequeñas minorías partidarias, es lo único que se podría decir. Incluso, se puede afirmar que los gobernantes priistas de estas elecciones, lo harán con un porcentaje menor que el ilegítimo y cuestionado FECAL (apenas el 21% de los electores votaron por él). No obstante, se debe reconocer que el PRI es y ha sido el único que ha venido desarrollando procesos internos de elección democrática para sus candidatos, en el PAN eso no existía y en muy contados casos se ha llegado a realizar; el PRD inició con esa voluntad democrática, pero las corrientes, con los chuchos a la cabeza, terminaron por anular los procesos democráticos internos. Los priístas han logrado también reeditar al partido, escondiendo los rostros vetustos y anacrónicos del caciquismo, por el de los “juniors” o “cachorros de los dinosaurios” (dinosaurillos, para que se me entienda).

El PAN, principal perdedor

El gran perdedor de este proceso electoral es precisamente el PAN, la gente progresista debemos de estar de plácemes, y en muchos lugares, el voto útil y de castigo se expresó votando por el PRI, de esa forma, en muchos lugares, los electores “mandaron al carajo” a los mochos, ineptos, y corruptos que nos mal gobiernan, no se sabía cuál era peor, pero sí que los azules eran ya insoportables. El PAN obtuvo apenas el 12.47% de los votos del total de electores, después del PRI, es la segunda de las pequeñas minorías partidarias que manejan el país.

El PRD pierde, los chuchos ganan

La estrategia miope que ha guiado a las “tribus” (yo diría “pandillas”) perredistas de “ganar perdiendo”, se impuso ahora más que nunca. El grupo de los chuchos (auténtica nomenklatura partidaria) llevó al PRD a la derrota, pero colocó a sus cuadros más incondicionales en los puestos seguros de diputados plurinominales y regidores, como detentador de la franquicia perredista, este grupo está ahora más fuerte que nunca. Su procedimiento es muy simple y efectivo para sus intereses: designan o imponen candidatos “sacrificables” para competir como candidatos a presidentes municipales, gubernaturas, diputados uninominales, al mismo tiempo, a su propia discreción y en connivencia con otras “tribus”, colocan a sus lacayos en los puestos plurinominales seguros.

Castigo a los menos peores

Como una clara manifestación de la ignorancia y analfabetismo político de los votantes, fue el castigo mayor para los menos peores. En efecto, mientras una minoría significativa de electores (suficiente para mantener su registro), votó por los partidos escoria, como el Partido Verde y Nueva Alianza, por la otra, castigó al PSD que seguramente perderá su registro. El PT y Convergencia, gracias al obradorismo, mantendrán sus registros.

Anulacionistas

La novedad, en todos los sentidos, fueron los anulacionistas. Los votos nulos ocurrían anteriormente entre los electores más ignorantes de las áreas rurales con mayor grado de marginación, sobre todo, porque la gente no sabía siquiera como votar. Esta vez, los votos nulos fueron 1,811,619 (2.4% del padrón total) ocurrieron en las áreas con mayor desarrollo y conciencia política progresista, especialmente en la Ciudad de México, y otros centros urbanos; y según las encuestas, lo emitieron los electores con mayor formación educativa. En suma, los anulacionistas votarón de manera informada, intencional, y consciente del sentido de protesta de su voto. Es de destacar que el “partido anulacionista” ocupa el quinto lugar en votación, un poco por debajo del Partido Verde, y muy por arriba del PT, Nueva Alianza, Convergencia, y PSD.

Algunas conclusiones y perspectivas

Si sumamos la abstención, los votos por candidatos no registrados y los anulados, se conforma un enorme bloque de alrededor del 56% del total de electores del país. De manera hipotética considero que estas mayorías están inconformes con el estado de cosas, de tal forma que la puerta para la búsqueda de opciones inteligentes, está abierta. Un proyecto de ciudadanos, para el establecimiento de un parlamento virtual, es una de las alternativas que pueden impulsar la educación política y elevar el nivel de conciencia ciudadana. Los mexicanos ya sabemos qué es lo que no nos gusta, es el momento de discutir, qué es lo que sí nos gusta, lo que sí queremos para México. Cuando las masas de ciudadanos sepan bien qué es lo que quieren, y qué tipo de país es el que desean, el cambio democrático, social, y político vendrá con toda su fuerza y nadie podrá detenerlo. ¿Entonces sí, los mexicanos habremos ganado algo?

Abstención y anulación del voto

Viernes 3 julio, 2009

Diferencia entre abstención y anulación del voto
Anónimo ciudadano: 26 de junio, 2009
Asunto: ¿No estás a gusto?

Abstención es avalar es decirles que estas conforme con quien resulte ganador que no te importa quién gane

Anulación es presionar pidiendo un cambio

¿Porqué?
20% de los votos nulos hacen nula la casilla
20% de las casillas nulas hacen nulo el distrito
20% de los distritos nulos hacen nula la elección

Fórmula para obtener y/o conservar el registro ante el IFE y por lo tanto mucho dinero: Votos recibos por ese partido/votos en las urnas (los votos en las urnas son todos los votos ejercidos + votos nulos) > ó = 2%

Este 2% es el mínimo necesario para obtener y/o conservar el registro ante el IFE. Por lo tanto, si aumentamos el universo de votos contenidos en la urna, el porcentaje a favor de ese partido disminuirá. Por lo que si no estamos de acuerdo con ninguna de las propuestas o candidatos, la única opción que tenemos para deshacernos de esos vivales y que sus partidos pierdan el registro, es que en lugar de abstenernos, anulemos el voto y si consideramos que se estima un 70% de abstencionismo, cambiemos la historia y en lugar de 70% de no ir a votar, seamos 70% de votos nulos. Que quede claro, el voto nulo no elige a nadie, pero cuenta y cuenta mucho porque baja el porcentaje de participación económica de un partido ante el IFE.

Así que en esta elección si tu no querías ir a la casilla a votar por flojera o cualquier otra razón piensa ¿que será mejor? Decirles… Estoy conforme con quien resulte tu ganador y no me importa quien gane, el que sea es lo mismo o… ¡Que les digas no!! Ninguno de los que me pones me gusta o ninguno me satisface y te voy a bajar el sueldo o a quitar el registro!

Y si tu aun no votas coméntalo con los adultos cercanos a ti y espero que cuando seas mayor de edad esto ya sea diferente para los de tu generación.

Y por ultimo si tu eres político: se que esto no te va a gustar porque va en contra de tus intereses y los de los partidos, pero vale la pena intentar un cambio en México y que los ciudadanos tengamos mas participación en la política y que ustedes dejen de ser los dueños y vivales de México.

Mándaselo a todos tus conocidos. Tomemos una decisión en conjunto.
¡Ya basta!

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Reenviado por: Genoveva Hernández
Email: genova33y70arrobayahoo.com
Fecha: martes 30 de junio de 2009, 9:55

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Reenviado por: Rosa María Ruíz Altamirano
Email: rosmaconsarrobayahoo.com.mx
Fecha: 1 de julio de 2009 17:41

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Reenviado por: Miguel Ruiz Altamirano
Email: rualtmiarrobagmail.com
Fecha: miércoles 1 de julio de 2009, 22:49

Por ser de interés actual, les envío las razones por las que el grupo de ciudadanos defienden el derecho a anular el voto. Yo les confieso
que estoy de acuerdo con ellas, pero creo que es más importante el voto razonado y la selección de candidatos confiables (que aún los hay
en diferentes partidos) sin importar su militancia política.

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Reenviado por: D.M. Clotilde Ruiz
Email: alabama752arrobayahoo.com.mx
Fecha: viernes 3 de julio de 2009, 0:44

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Reenviado por: Claris Ibarra
Email: clarisabel2004arrobayahoo.com.mx
Fecha: 3 Jul 2009 08:23:41 -0500

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¿Qué hago con el voto?

Enviado por: Marilú Zirate Arzate
Email: balmar_arrobahotmail.com
Fecha: 2 de julio de 2009

Vea Denise Dresser – Vota en Blanco
http://www.youtube.com/watch?v=ztSDzwEHZ4c&feature=related

El punto es participar

Jueves 2 julio, 2009

¡Hola a todos!

Pues creo que desde hace poco más de un mes nos encontramos bombardeados por una serie de mensajes de todo tipo sobre el voto blanco, más sin embargo, la mayoría no hemos tomado plena conciencia de lo que esto representa. Desde un particular punto de vista considero que lo importante, es exactamente el tomar conciencia de lo que es la vida política en nuestro país. No importa si votamos por una minoría, por un partido de esos tres que tanto nos han defraudado, incluso anular nuestro voto es una opción, lo importante sería que tomemos plena conciencia del porque hacemos o no hacemos, analizar cada opción y trascender más allá de esas ideas mediocres (exceptuando algunas) que nos lanzan las cadenas televisivas y que por lo general siempre mienten y obedecen a intereses de unos cuantos.

Diana Espinoza Cruz

Razonando el voto

Miércoles 1 julio, 2009

Por: Mario Rojas

El ciudadano tiene el derecho y la obligación de votar por cualquiera, por el menos malo, anular su voto, o abstenerse deliberadamente si nadie ganó su confianza. De cualquier manera, valen algunas reflexiones en voz alta sobre esas opciones, finalmente usted decide.

Los partidos pueden ser juzgados bajo tres indicadores: por lo que dicen (en sus documentos básicos, y plataforma electoral); por lo que hacen (congruencia histórica entre el decir y el hacer); y por quienes los integran y dirigen (clase política). Los tres aspectos dan para mucho más que un artículo como el presente, así que únicamente reflexionaré el voto o la abstención sustentando la razón en lo más sustantivo. He de reconocer que excepciones hay en todos los partidos, gente honesta y bien intencionada puede haber dentro y fuera de las organizaciones políticas, pero, las tendencias mayoritarias obligan a la generalización y decir algo que todos sabemos, “la vida política está podrida hasta la médula”. Por mi parte, he sido muy crítico del paternalismo político y demagógico que busca justificar la ignorancia política de amplios sectores de la población (como aquellos que dicen “pobrecitos, no han tenido la oportunidad…”, “el sistema los tiene así…”), por eso mismo adelanto mis disculpas por la franqueza en la exposición de las siguientes opiniones, donde no se han valido las condescendencias con nadie, a fin de cuentas todos somos corresponsables y “el pueblo tiene el gobierno que se merece”.

Por el PAN, el voto retrógrada

Votan por el PAN únicamente los ignorantes de la historia y política mexicana, o quienes comparten de manera convencida la tradición conservadora, retrógrada, colonial, autoritaria, y mocha de buena parte de la población mexicana. El PAN no se originó exclusivamente con Gómez Morín en 1939, esta vertiente política tiene sus raíces en la cultura colonial impuesta por la monarquía española, en el realismo que se opuso a los insurgentes y a la independencia, el mismo que se recreó con Iturbide y su I Imperio Mexicano, que se continuó con el centralismo autoritario y vendepatrias de Santanna, sin sinuosidades, la misma raíz siguió con los conservadores que se opusieron a La Reforma y a la separación de la iglesia y el Estado, y que apoyaron, un poco después, la intervención francesas e impusieron a Maximiliano y su II Imperio Mexicano, continuaron con las corrientes católicas que se aliaron con los científicos al Porfiriato, en el siglo XX resurgieron con la cristiada, la UNS y específicamente en Acción Nacional, en un momento en que el franquismo y sus falanges devoraban la II República Española .

A grosso modo la clase política panista conforma dos grandes vertientes: quienes se dicen “panistas de cepa y pedigrí” especies de “juniors, hijos, parientes o descendiente de los mochos fundadores” que se ostentan como “doctrinarios”, “fundamentalistas”, y el neopanismo, integrado sobre todo por empresarios y clases medias, imbuidos de un pragmatismo atroz pero igualmente plegados al fanatismo católico, defensores radicales de la libre empresa y del capitalismo salvaje. El Yunque, su secta secreta, mafia conservadora y macartista radical que busca restablecer el poder de la Iglesia sobre el Estado, regresar las escuelas al dominio de las congregaciones religiosas, por supuesto, anular la constitucionalidad de la educación laica, entre otras gracias. La clase política panista es la más sectaria, excluyente, y autocrática de todas, alrededor de unas 900 personas dirigen eternamente al partido, se rolan los cargos de elección y designación, eternos vividores de la política y del presupuesto, la mayoría se han enriquecido del ejercicio del poder.

La falta de congruencia entre el decir y el hacer es enorme, por dar un botón de muestra, FECAL prometió crear empleos, ser el “presidente del empleo”, cuando de todos es sabido la enorme pérdida de empleos, y no se vale echarle la culpa a la “crisis externa”; el PAN se dice defensor de los intereses nacionales, y en apenas unos meses, FECAL ha duplicado la deuda externa nacional; se dice respetuoso de la Constitución, y la atropella con arrestos arbitrarios y juicios sumarios contra ciudadanos y funcionarios electos constitucionalmente; se violenta la constitución contra presidentes municipales cuando el principal infiltrado por el narco es precisamente el gobierno federal; se hace de la vista gorda ante la violación constante a los derechos humanos por parte del ejército; se entregan recursos cuantiosos y puestos de poder a la mafia sindical de Elba Esther Gordillo; se agrede a la familia monoparental, se criminaliza el aborto por cualquier causa, se escandaliza por las faldas altas, o por que las parejas se besan en público, se entregan cuantiosos donativos a la Iglesia, o se recrimina a los jóvenes seguidores del rey del pop, por “no conocer a Dios”.

Con todo y eso todavía hay quienes quieren votar por el PAN, yo al menos no podría hacerlo.

Por el PRI, el voto corrupto

El PRI recoge, al menos en sus documentos, una buena parte de la tradición liberal, social y revolucionaria de la historia de México. Con la finalidad de postular como candidato presidencial al General Álvaro Obregón, el 2 de mayo de 1926 inició la primera convención de la efímera Alianza de Partidos Socialistas, declarando una lista de once puntos de clara tendencia socializante. Bajo el liderazgo del General Plutarco Elías Calles, el primero de marzo de 1929 se declaró solemnemente inaugurada la Primera Convención Constitutiva del Partido Nacional Revolucionario (PNR), organismo de izquierda nacionalista. El Partido de la Revolución Mexicana (PRM), nace igualmente como un acto de poder del gobierno mexicano, ahora bajo el liderazgo del presidente Lázaro Cárdenas del Río, el 30 de marzo de 1938, lo más sustancial de los objetivos fue lograr que las organizaciones obreras (CTM) y campesinas (CNC) se integraran al nuevo partido de Estado, desarrollando así el corporativismo electoral de campesinos y el charrismo sindical, estructuras que afiliaban en masa y de manera obligatoria a los trabajadores del campo y la ciudad al partido de Estado. Al término de la gestión cardenista, los grupos más conservadores e incluso reaccionarios al interior del PRM, encabezados por Miguel Alemán, para participar en las elecciones de 1946, cambiaron el nombre de su organización por el de Partido Revolucionario Institucional (PRI). Desde su origen como PNR, después como PRM, y PRI, existió siempre una corriente de izquierda, conocida bajo el nombre de nacionalismo revolucionario.

El PRI ha sido el artífice de grandes fraudes electorales, y el principal corruptor de las instituciones y de las organizaciones sociales, logrando manipular el voto a su favor, y por supuesto anulando la democracia. Sin duda, el PRI es el responsable número uno de la ignorancia política, la apatía y la abstención, y por supuesto, del atraso democrático nacional. Qué bien que Cárdenas no respaldó al corrupto general Juan Andrew Almazán (ciertamente apoyado, entre otros por el PAN), uno de los clásicos revolucionarios que participaron en la lucha persiguiendo exclusivamente intereses egoístas, sin ningún rubor fue maderista, antimaderista, zapatista, antizapatista, huertista, antihuertista, de nuevo zapatista farsante, enseguida felicista, más tarde provillista, antivillista, anticarrancista primero, constitucionalista después, para terminar de general del Ejército Federal bajo el mando de Obregón contra quien había combatido. Ante tal biografía, Joseph Fouché (1759-1820) palidecería. Lo más sorprendente es que un tipo así gozara de tan enorme popularidad como para ganar o casi ganar una elección presidencial. Es decepcionante la ignorancia política de las grandes masas populares, a la lejanía temporal se extraña uno como individuos de la calaña de Hitler, Franco, Musolini, o Pinochet, hayan tenido tanto respaldo popular. Por poco algo así pudo ocurrir en México, ciertamente muchos de sus presidentes no han estado muy lejos de mentalidades primitivas y viciadas como la de Almazán, pero, por suerte, no han alcanzado tal grado de demencia.

La cantidad de irregularidades, amenazas, asesinatos, violencia, ocurridas en el proceso electoral, lo que se recrudeció el mismo día de la votación y escrutinio, impiden determinar honestamente quién realmente ganó aquellas elecciones, muchos dicen que Almazán, muchos afirman que el voto rural logró el triunfo para Ávila Camacho, cualquiera que sea la verdad, lo único cierto, es que esa elección fue una de las más desaseadas de la historia, y aunque muchos otros fraudes electorales se dieron después, como los que ocurren contra Miguel Henríquez Guzmán, de la FPPM (1951), contra Cuauhtémoc Cárdenas, del FDN (1988), y recientemente, el PRI aliado con el PAN, contra Andrés Manuel López Obrador, no debe olvidarse que FECAL, quien no ganó la elección, está gobernando gracias al respaldo del PRI en el Cogreso.

En los hechos, la raíz revolucionario original del PRI fue desplazada paulatinamente por el conservadurismo. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) estableció una “dictablanda”, un régimen de partido único que se impuso durante más de 70 años. Como se ha dicho, nació como una coalición formidable de fuerzas revolucionarias, representativas de las tradiciones ideológicas de la insurgencia independentista, del federalismo, el liberalismo juarista, del constitucionalismo (carrancismo), e incluso -de manera limitada- del floresmagonismo, zapatismo, anarcosindicalismo, comunismo y socialismo. Hasta el régimen del presidente Lázaro Cárdenas prevaleció la ideología del nacionalismo revolucionario, una mezcla muy abigarrada de liberalismo social y socialismo, y una política educativa, sanitaria, y académica, sustentada en el positivismo científico.

Los intereses conservadores de los nuevos terratenientes, hacendados y empresarios fueron tomando fuerza al interior del partido, sobre todo a partir del régimen del Presidente Miguel Alemán, cuando el PRI se transformó de hecho en una nueva edición del Partido de los Científicos; se estableció entonces el amparo agrario y de hecho, contraviniendo sus propios principios, ese partido rompió sus compromisos con las clases populares; se abandonaron los modelos colectivistas de producción agraria y el cooperativismo, para impulsar sobre todo la gran propiedad agraria capitalista. Aprovechando los recursos del erario público, la clase dirigente del PRI se enriqueció, apareciendo por doquier los políticos-empresarios.

Como resultado del origen revolucionario, progresista, y del oportunismo conservador y reaccionario que se introdujo después, en el PRI ha existido en profunda contradicción entre los principios escritos y la práctica real. Mientras que sus documentos básicos tienen una orientación socialdemócrata, su práctica interna lo coloca definitivamente del lado del conservadurismo liberal, y del capitalismo salvaje, despreciando en los hechos los programas sociales, tendencia que se consolidó, sobre todo, después de que los tecnócratas neoliberales se apropiaron del partido. En efecto, a partir de los sexenios de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, los programas económicos y sociales del PRI y PAN son casi idénticos. En el PRI muy pocos dirigentes actúan siguiendo los dictados de sus propios principios, los documentos básicos son letra muerta, textos útiles para publicarse en momentos electorales, e ignorarlos después.

Herederos de revolucionarios estimados, como de asesinos y genocidas (los de Zapata, Villa, Carranza, Rubén Jaramillo, de estudiantes, campesinos, obreros, maestros opositores), la clase política priista va en su tercera o cuarta generación revolucionaria, caciquil y tecnocrática. Unos 3 mil miembros, “juniors de la familia revolucionaria”, hijos y nietos de caciques ligados al narco, politicastros (dinosaurios, como se dice en el argot político mexicano), “informadores” televisivos y radiales, charros sindicales regenerados o venidos a menos, empresarios beneficiados por el poder, vividores de la política que se han enriquecido de los altísimos sueldos que roban del erario, demagogos profesionales y expertos en el acarreo y la manipulación del voto. Abundan entre ellos los neoliberales, los panistas y mochos vergonzantes que defienden el etnocentrismo hispánico y judeocristiano, camuflados como falsos liberales y juarista, defensores timoratos de la laicidad de la educación pública; últimamente vienen coincidiendo con el PAN en el apoyo al desarrollo de la educación privada; más que el hispanismo, lo que determina la política y práctica de la clase dirigente priista, es la defensa prioritaria de los grandes intereses económicos de los capitalistas nacionales y extranjeros, eso tiene un impacto directo negativo en la política sanitaria y educativa. La doble cara de los gobiernos priistas ha permitido el mantenimiento de una alianza subterfugia y muchas veces cínica, con el panismo, especialmente en lo que respecta a la política económica, ambos son responsables del fraude del Fobaproa, de la privatización del sector paraestatal; de la penuria económica a la salud y educación, y del endeudamiento externo, entre otras muchas complicidades con el PAN.

Por eso mismo tampoco votaría por el PRI.

Por el PRD, el voto de la traición

Partido de la Revolución Democrática (PRD) nace después de la insurgencia electoral del 6 de julio de 1988, lo integraron miles de ciudadanos afiliados temporalmente a la Corriente Democrática (CD) y a los diferentes partidos que habían conformado el Frente Democrático Nacional (FDN), entre otros algunos de los miembros del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), el Partido Socialista de los Trabajadores que cambió su nombre por el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN), pocos del Popular Socialista (PPS), y algunos cuadros políticos del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), y de lo que fuera el maoísmo agrupado en el Movimiento Línea de Masas, y Punto Crítico. Las dos vertientes más numerosas provenían del total de adherentes a la Corriente Democrática (CD) y del Partido Socialista de México (PMS). Las grandes masas populares surgieron de entre los ciudadanos más conscientes y hastiados de la antidemocracia del partido de estado, pero, la mayoría de los “líderes” surgieron de la izquierda electoral, especialmente de la facción pesetista (del PST) que infiltrada en el PMS, poco a poco fue tomando el poder hasta apoderarse del partido, en el proceso fueron traicionando los principios democráticos originales hasta transformar la organización en una mera “franquicia política”.

Los documentos básicos han conservado muchos de los principios originales de la izquierda mexicana: la defensa de la economía y soberanía popular, la lucha por la educación y servicios de salud universales y gratuitos, la democracia e independencia sindical, etc. No obstante, igual que el PRI, el PRD tiene el “síndrome de la chimoltrufia”, “como dice una cosa dice otra”, o mejor, dicen una cosa pero hacen otra. Por ejemplo, una de las grandes aspiraciones del partido era establecer en su interior una democracia ejemplar, eso de frustró por las ambiciones de las tribus, grupos, o facciones (mal nombradas “corrientes”) que corrompieron y destruyeron la democracia interna, anularon el debate político intrapartidario, acallaron y excluyeron a los críticos de todo esto, y finalmente, optaron por acomodar los estatutos a su gusto para legalizar la repartición de cargos y puesto de elección entre las camarillas copropietarias del partido; de esta forma, la mayoría de los miembros de la clase política, anteriormente con recursos muy modestos, se han enriquecido. Ciertamente, en algo sí están de acuerdo los miembros de las clases políticas de todos los partidos, en asignarse altísimos sueldos que roban de la hacienda pública, cierto, no están en eso por ideales, sino por intereses económicos personales, y nada más.

Todavía quedan algunos candidatos honestos y bien intencionados (con una buena dosis de ingenuidad) que participan como candidatos del PRD, pero los usan para ganar los puestos claves y seguros (especialmente plurinominales) asignados a los incondicionales de las pandillas. ¿Alguna vez los chuchistas habrán pensado en irse a trabajar en algo decente? ¡No!, ¡definitivamente no! Quieren mantenerse eternamente viviendo del presupuesto, rolándose los cargos y puestos indefinidamente, sin más principios e ideales que acomodarse en el cargo que tenga más dinero de por medio. Como el Partido Verde Mexicano que se apropio del monopolio político de la ecología, los chuchos se apoderaron de la “franquicia” política de la izquierda, traicionando las aspiraciones e ideales más sentidos de las masas fundadoras del PRD. Ahora, como otras veces, nos quieren chantajear con la consigna de “votar por el menos malo”, no debemos de dejarnos manipular más, aunque en algunos casos eso podría ser cierto, sobre todo si tiene usted algún candidatos que le sea confiable, únicamente así está bien que acuda a darle su voto, pero razone sobre los demás, no les engorde el caldo a los chuchos.

Por todo eso, votar por el PRD es avalar la traición al proyecto original del partido y respldar la continuidad del chuchismo.

Por el PT, PC, PVE, PNA, y PSD, el voto patrimonialista

Con sus matices, en buena parte los partidos pequeños representan cotos personales, familiares, o de grupos, que ven a las organizaciones políticas como su patrimonio, una manera de mantener y disponer magníficos ingresos y espacios de poder. El caso más típico es el del PVE, propiedad de la familia Gonzales Torres, aprovechando el analfabetismo político y el gran atraso democrático de amplios sectores de la población, se sostiene con la estupidez de pedir la pena de muerte para criminales y secuestradores (retrógradas del “ojo por ojo y diente por diente”, concepciones superadas por los lineamientos humanitarios y jurídicos más avanzados), idiomas extranjeros, computación, y vales para medicamentos, todo esos únicamente revela su miseria ideológica y política, que no vale ni siquiera comentar, pero que sí, seguramente convencerá a miles de electores, tan ignorantes como ellos.

El Partido Nueva Alianza (PNA), sostenido por el charrismo magisterial y su lideresa, las más corrupta y cínica de todas, Elba Esther Gordillo, personaje que su sola existencia, revela el enorme y terrible atraso político que priva en México, ciertamente uno no se puede explicar ¿Cómo es que hay maestros que la sostengan?, ¿no les dará vergüenza sostener a una líder así?, ¿Qué tipo de conciencia tienen? ¿Quién les dijo que esa es una manera honesta de hacer política?, ¡caramba, y en manos de ellos está la educación de nuestros hijos! Por favor, ni siquiera insinúen la posibilidad de votar por ellos.

PT, PC, y PSD. El Partido del Trabajo (PT), fundado en 1990, bajo la iniciativa de una facción del FDN-PRD que decide crear su propio coto de poder. Entre otros, Alberto Anaya ha sido unos de los dirigentes de siempre, ciertamente, los miembros de la dirección colectiva se han rolado cargos directivos y de elección. Su programa no es muy diferente que el del PRD, de ahí que no había una causa ideológica de fondo, más que los intereses de grupo para trabajar de manera separada del PRD. Algo similar ocurre con el Partido Convergencia, fundado en 1998 por el Lic. Dante Delgado Rannauro, líder moral y de siempre; su programa, no tanto de izquierda, mucho más nacionalista y revolucionario cercano al PRI, se le puede caracterizar simplemente de progresista. El Partido Social Demócrata (PSD) merece un trato diferente, en el decir y hacer ha sido más congruente, su apoyo a la legislación para despenalizar el aborto, su iniciativa para legalizar las drogas, entre otros aspectos claramente socialdemócratas. No obstante, sus conflictos directivos han dejado ver su poco aseo político interno, amén, de alianzas extrañas o secretas con el PAN y a veces con el PRI.

Abstención activa, la opción inteligente

Unos más que otros, los partidos son responsables de la corrupción, del abuso del poder, de la existencia de dirigentes y funcionarios con altísimos sueldos, del desgobierno, de la inseguridad y violencia, del endeudamiento externo, de la transferencia de fondos de la nación a la iniciativa privada ligada a los partidos gobernantes, de la manipulación de conciencia mediante el radio y la televisión, en suma, los partidos no han querido representar los intereses de las mayorías populares, ni siquiera de las clases medias, medianos y pequeños empresarios, sino los de la oligarquía, han sido defensores incondicionales de la gran burguesía nacional y extranjera (baste ver como apoyaron la Ley Televisa, o como tienen en la miseria al magisterio, las universidades e instituciones de salud). Votar por cualquiera de ellos es fortalecer ese estado de cosas, es avalar la corrupción de la vida política nacional.

Por todo eso, la opción inteligente es el abstencionismo activo, no acudir a votar, o acudir y anular el voto, esa bofetada a los demagogos y su sistema deformado podría abrir las puertas para que México avance en la democracia. En lo personal, tengo un único candidato honesto y progresista por quien ir a votar, no lo dejaré solo frente al conservadurismo panista, ni la demagogia priista, pero, he de anular los votos que me restan, en mi opinión, los candidatos a otros cargos están jugando únicamente por el atractivo del alto sueldo que podrían devengar en caso de ganar. ¡Para ellos, ni un voto!