Bicentenario de la exclusión indígena

Viernes 12 Marzo, 2010

MEXICO: Invitado especial. Fiestas de las exclusiones.
Bicentenario de la Independencia, Centenario de la Revolución.
Día Internacional de las Lenguas Maternas

Zósimo Hernández Ramírez / AIPIN
Méxcatl de Veracruz.

El 20 de febrero de 2010, a las 17:19, recibí una llamada que duró 00:52 segundos, de un conocido funcionario de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades, SEDEREC. La verdad, por el día y la hora no esperaba ninguna llamada fue fortuita y el motivo menos; el funcionario me dijo, oye disculpa que te llame a esta hora pero te quiero invitar al evento de recepción del Presidente Evo Morales, cómo ves, te sugerí como invitado especial para que estés con otros invitados para saludar a Evo Morales, todavía el funcionario, me preguntó, cómo ves.

Le dije muchas gracias, la verdad no me lo esperaba pero muchísimas gracias por la consideración, nos vemos allí, mañana. Hasta luego.

Pero obviamente, sabrán que no escribo para resaltar una invitación de un funcionario, sino el hecho de que fui “invitado especial” y al día siguiente, día internacional de las lenguas maternas, me presenté al lugar, Coyohuacan, y como todos para formarme y entrar, en ese inter, me comuniqué con la persona de la SEDEREC para preguntarle dónde o con quién me presentaba para recoger mi invitación y me dijo lo que debía hacer, es decir, me dijo busca a otra persona, cuyo nombre también me reservo, pero a esta persona nunca la encontré, me volví a comunicar con el funcionario de la Secretaría y simplemente me dio una explicación larga, sin decirme nada, y sobre todo sin resolver nada, es decir, todo quedó en una buena intención, que por esta vez no considero basta, ni agradezco ni nada.

Me pregunto que necesidad tenía ese funcionario gastar para una llamada y decirme que era un invitado especial, así tratan a los invitados especiales, preferiría ser un invitado ordinario y asistir al evento, me hubieran ahorrado escribir esta triste historia.

Fui al evento como un común mortal y no observé nada extraordinario, bueno sí, vi a algunos indígenas muy elegantes con sus trajes característicos portados con gallardía y orgullo, también vi a otros indios revestidos, es decir, algunos que en su vida habías usado sus trajes pero ese día, quizá porque el festejado, valía la pena pero al final también me surge la mala idea de que para pasar al evento era requisito o condición llevar nuestros trajes propiamente indígenas, pero esto no me lo dijeron nunca y, si me lo hubieran sugerido, no hubiera aceptado.

No soy de los indios bonitos por su traje, si eso es ser indígena, qué pena, siguen, los funcionarios especializados en tratar con indígenas, pensando en el indio por su vestimenta folclórica, es decir, mirarlos bonitos por fuera, sin importar que son desde adentro. Todo este evento, estuvo organizado por el Gobierno del Distrito Federal.

Me pregunto si es discriminación, exclusión o segregación o qué es esa actitud, es personal o institucional.

Gracias

Otro acontecimiento aislado de este pero ligado al día internacional de las lenguas maternas, y organizado por el Senado de la República, el motivo la presentación pública de la publicación del AMATLANAHUATILI TLAHTOLI TLEN MEXICAMEH NECHICOLISTLI SENTALNAHUATILOYAN, es decir, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en náhuatl o Méxcatl como prefiero llamarlo. En fin, ya saben todo bien, perfecto diría yo, televisoras, medios varios que exaltan lo lingüístico de los pueblos indígenas, ese era el objetivo y se logró, bravo por ello.

Sin embargo, lo que quiero comentar con preocupación, es que al final del evento, fueron todos los indígenas que asistieron al evento, a una comida en las instalaciones del Senado, yo me fui a almorzar con mi familia y unos amigos que tuvieron a bien acompañarnos a este evento.

Estábamos en el almuerzo y también recibir una llamada para invitarme a acompañarlos, acepté porque como siempre no tengo nada que hacer, entonces casi siempre digo que sí, y después de almorzar y acordar algunas actividades, cada uno nos marchamos. Yo me fui al evento del Senado para platicar con los hermanos indígenas que ya estaban allí. No se cuanto tiempo llevaban esperando, lo que sí les puedo comentar es que había por lo menos unas 10 mesas con sus respectivas sillas y todas estaban ya ocupadas, sin embargo aún no llegaban todos y tuvieron que poner por lo menos dos mesas más y también se llenaron, estaba repleto el espacio habilitado para comedor, y yo seguía parado platicando con diversas personas provenientes de diversos estados, Hidalgo, Puebla, Estado de México, entre otros. Conocí a mucha gente muy interesante en diversos sentidos, intercambiamos comentarios, datos, etc.

Pero el motivo de escribirles estas líneas es para contarles unos detalles, que me pidieron hacer.

Primero, no se cuanto tiempo llevaban esperando, pero yo llegué a las 13:30 horas y a las 15:00 no habían servido la comida, ya se que les puede parecer normal pero a la gente le habían comentado que pasaran porque la comida ya estaba lista. Pues bien, la comida no se había servido.

Como a las 14:30 comenzaron a poner los platones de base dando por hecho que la comida estaba próxima a servirse, peor resulta que éstos estaban sucios, con restos de comida y cuando unos de los indígenas reclamó pidiendo que los limpien antes de ponerlos; el mesero, se excusó, diciendo que venían de otro evento y que no les había dado tiempo de limpiarlos pero que si el indígenas quería, que se lo cambiaba, el aludido, respondió, si por favor , límpienlos primero y luego los pones, es más aunque no los pongan con que traigan la comida es suficiente.

Pues la comida no llegaba. Otro indígena preguntó, a poco así tratan a los senadores o es que los traen sucios porque somos indios. Yo simplemente escuchaba, con respeto y por supuesto que no olvidé manifestar mi solidaridad, pero era una hecho que no esperaba, ¿cuándo los indios han protestado por como se les ha tratado históricamente?

Mientras la prolongada espera continuaba, algunos indígenas comenzaron a sonar los platos metálicos con los tenedores, haciendo un ruido ensordecedor, y pidiendo que les dijeran si en realidad les iban a dar de comer o no para ya irse, al momento que y amenazaron con hacerlo, siguieron protestando. La comida no llegaba y el ya merito se prolongó por una eternidad.

Pues mal, por los invitados y los invitadores ni enterados, pero la comida no llegaba.

Muchos indígenas comenzaron a decir, ya vámonos, nos tratan así porque somos indígenas pero no se vale, esto no se le hace a nadie, mejor que nos digan que no hay comida y ya nos vamos.

Y así, poco a poco, se fueron levantando y se fueron saliendo uno a uno sin que la comida haya llegado nunca, yo simplemente hice lo que el momento indicaba, sin hacer nada, me sumé a las protestas en silencio y me retiré con paso seguro. Todavía algunas personas del Senado intentaron persuadirnos de que nos esperáramos, que la comida ya estaba allí abajo, en algún lugar, pero simplemente no llegaba y no llegó. Nos fuimos y ya no supe cuantos se quedaron, no supe el desenlace final.

Pero aprendí una lección, hambre no mata dignidad, hambre no mata dignidad: Hambre no mata dignidad.

Al compañero que me pidió decirles a los del Senado que eso no se le hace a nadie, espero haber cumplido con lealtad la encomienda.

Me pregunto, si nos invitan para tratarnos así o que alguien nos de una explicación, no justificación.

Tlascamati miac. Muchas gracias.
“Somos portadores de la diversidad peor no somos bienvenidos”.

Sigan festejando su Bicentenario y su Centenario.
Nosotros llevando más de 500 años resistiendo, aquí estamos y aquí vamos a seguir.

Transgénicos y derechos indígenas

Viernes 12 Marzo, 2010

Maíz transgénico y derecho indígena
Magdalena Gómez

Dentro de los graves escenarios de crisis en todo el país se está perfilando la discusión de unas propuestas de reforma política que de nueva cuenta olvidan la dimensión profunda del México pluricultural, y quienes pretenden abordarlo terminan enfocando las baterías a la representación política, cuestión que resulta menor ante la dimensión de vincular el derecho de los pueblos indígenas a la reforma del Estado. Evidentemente la clase política actual no está para reformas estructurales, éstas tendrían que devenir un nuevo pacto social.

Ya hemos insistido en que el derecho indígena hasta hoy reconocido a nivel nacional e internacional carece de condiciones de justiciabilidad y este déficit se vincula con el derecho que sí se aplica. La coexistencia de normas en favor de los pueblos indígenas con otras relativas al manejo de recursos biotecnológicos, por ejemplo, hacen nugatorias las primeras, pues se está privilegiando el derecho que sirve al poder económico nacional y trasnacional. De esta manera, tendríamos que asumir que hoy por hoy el problema no pasa sólo por retomar una nueva reforma constitucional o legal en términos indígenas, sino que habría que detener la embestida normativa que busca “legalizar” el despojo y el saqueo de lo que queda de recursos en estos pueblos.

Un ejemplo significativo: en la muy densa agenda del movimiento social se coloca de manera imperiosa el tema del maíz transgénico, cuya introducción en nuestro país ha sido autorizada supuestamente de manera “experimental” en favor del interés de trasnacionales como Monsanto.

Ya ha sido ampliamente denunciado el proceso del calderonismo para violar, mediante un reglamento, la obligación establecida en la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM, artículo 2, fracción XI) de determinar un régimen de protección especial para el maíz, antes de proceder a la siembra de grano transgénico (Alejandro Nadal, La Jornada, 11/3/09). Habría que anotar que ni la ley ni el reglamento consideran los derechos constitucionales de los pueblos indígenas, menos aún los que emanan de instrumentos internacionales.

La maniobra para evadir el asunto del régimen de protección especial para el maíz, ordenado por una ley e ignorado por un reglamento, me recuerda aquella similar de la verdadera reforma indígena del salinismo, la que modificó el artículo 27 constitucional: al referirse a la protección de la “tierra” para pueblos indígenas señaló que sería “la ley” la encargada de hacerlo, y cuando se emitió la ley reglamentaria de ese artículo constitucional se dijo en ella que la protección de las “tierras” indígenas se haría cuando se emitiera la ley relativa al artículo cuarto constitucional, la cual nunca existió y a la fecha se carece de normas específicas que regulen tal protección.

Estos galimatías jurídicos solamente expresan que cuando el poder económico requiere “sus leyes” la clase política trastoca cuanta formalidad sea necesaria. Así tenemos que visibilizar que la autorización de la siembra de maíz transgénico actualiza la amenaza a un aspecto fundamental para la vida en general, pero en especial la de los pueblos indígenas. Que nuestro país sea centro de origen del maíz guarda un carácter civilizatorio y que éste es un elemento vital en la cultura originaria está fuera de toda discusión.

La inserción de maíz transgénico llega con el discurso del desarrollo, la modernidad y la productividad, y algunos agricultores se involucran en ocasiones ajenos a sus implicaciones, pero, como bien ha señalado Aldo González, “mientras a nosotros los indígenas sí nos interesa la defensa del maíz, porque es parte esencial de nuestra cultura. Con su contaminación nos tocaron en la esencia: algo con lo que estamos íntimamente relacionados”.

Existen numerosos estudios que muestran el grave impacto del maíz transgénico que de consolidarse no será viable establecer ninguna zona “libre de transgénicos”. Con razón señalaba el presidente indígena de Bolivia, Evo Morales, en su reciente visita a México que hoy se trata no solamente de defender los derechos de los pueblos indígenas, sino los de toda la humanidad.

Por todo ello en Guadalajara se está realizando una reunión alterna a la de la FAO (que dará cobertura y aval a los transgénicos ), organizada por la Red en Defensa del Maíz. Se busca integrar el expediente del maíz transgénico como un caso emblemático que llegue a tribunales internacionales.

Tiene razón Boaventura de Sousa Santos cuando habla de la “contrarrevolución jurídica” de corte conservador, que consiste en neutralizar, por la vía judicial (y legal, agrego), muchos de los avances democráticos conquistados a lo largo de las dos décadas recientes por la vía política.

Habrá que avanzar en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, amenazados por las hegemonías trasnacionales que buscan imponernos “su modernidad”.

Derechos de los Pueblos Indígenas

Jueves 11 Marzo, 2010

San Pablo de las Salinas, Iztatla,
Tultitlán, Edo. de México.
Jueves, 11 de marzo de 2010

Saludos afectuosos, a todas y todos, los hermanos, compañeros y defensores indígenas y de los derechos humanos, los invito a reflexionar y defender el derecho nacional e internacional de los Pueblos originarios y de las comunidades indígenas a su autonomía, de acuerdo a la Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas de la ONU , y al:

IV. Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra. Aprobado el 12 de agosto de 1949 por la Conferencia Diplomática para Elaborar Convenios Internacionales destinados a proteger a las víctimas de la guerra, celebrada en Ginebra del 12 de abril al 12 de agosto de 1949. Entrada en vigor: 21 de octubre de 1950.

Dirigidos hacia el reconocimiento, la promoción y la protección de los derechos y las libertades de los pueblos indígenas y el desarrollo de actividades pertinentes del sistema de las Naciones Unidas

Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas de la ONU

Artículo 1
Los pueblos indígenas tienen derecho al disfrute pleno y efectivo de todos los derechos humanos y libertades fundamentales reconocidos por la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos y el derecho internacional relativo a los derechos humanos.
Artículo 2
Las personas y los pueblos indígenas son libres e iguales a todas las demás personas y pueblos en cuanto a dignidad y derechos y tienen el derecho a no ser objeto de ninguna discriminación desfavorable fundada, en particular, en su origen o identidad indígenas.
Artículo 3
Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.
Artículo 4
Los pueblos indígenas tienen derecho a conservar y reforzar sus propias características políticas, económicas, sociales y culturales, así como sus sistemas jurídicos, manteniendo a la vez sus derechos a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado.
Artículo 5
Toda persona indígena tiene derecho a una nacionalidad.

Parte II
Artículo 6
Los pueblos indígenas tienen el derecho colectivo a vivir en libertad, paz y seguridad como pueblos distintos y a gozar de plenas garantías contra el genocidio o cualquier otro acto de violencia, comprendida la separación de los niños indígenas de sus familias y comunidades, con cualquier pretexto.
Además, tienen derechos individuales a la vida, la integridad física y mental, la libertad y la seguridad de la persona.
Artículo 7
Los pueblos indígenas tienen el derecho colectivo e individual a no ser objeto de etnocidio y genocidio cultural, en particular a la prevención y la reparación de:
a) todo acto que tenga por objeto o consecuencia privarlos de su integridad como pueblos distintos o de sus valores culturales o su identidad étnica;
b) todo acto que tenga por objeto o consecuencia enajenarles sus tierras, territorios o recursos;
c) toda forma de traslado de población que tenga por objeto o consecuencia la violación o el menoscabo de cualquiera de sus derechos;
d) toda forma de asimilación e integración a otras culturas o modos de vida que les sean impuestos por medidas legislativas, administrativas o de otro tipo;
e) toda forma de propaganda dirigida contra ellos.
Artículo 8
Los pueblos indígenas tienen el derecho colectivo e individual a mantener y desarrollar sus propias características e identidades, comprendido el derecho a identificarse a sí mismos como indígenas y a ser reconocidos como tales.
Artículo 9
Los pueblos y las personas indígenas tienen derecho a pertenecer a una comunidad o nación indígena, de conformidad con las tradiciones y costumbres de la comunidad o nación de que se trate. No puede resultar ninguna desventaja del ejercicio de ese derecho.
Artículo 11
Los pueblos indígenas tienen derecho a una protección y seguridad especiales en períodos de conflicto armado.
Los Estados respetarán las normas internacionales, en particular el Cuarto Convenio de Ginebra de 1949, sobre la protección de personas civiles en tiempo de guerra.

Parte III
Artículo 12
Los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar sus tradiciones y costumbres culturales. Ello incluye el derecho a mantener, proteger y desarrollar las manifestaciones pasadas, presentes y futuras de sus culturas, como lugares arqueológicos e históricos, utensilios, diseños, ceremonias, tecnologías, artes visuales y dramáticas y literaturas, así como el derecho a la restitución de los bienes culturales, intelectuales, religiosos y espirituales de que han sido privados sin que hubieran consentido libremente y con pleno conocimiento o en violación de sus leyes, tradiciones y costumbres.

Parte IX
Artículo 42
Los derechos reconocidos en la presente Declaración constituyen las normas mínimas para la supervivencia, la dignidad y el bienestar de los pueblos indígenas del mundo.
Artículo 43
Todos los derechos y libertades reconocidos en la presente Declaración se garantizan por igual al hombre y a la mujer indígenas.

IV. Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra

Aprobado el 12 de agosto de 1949 por la Conferencia Diplomática para Elaborar Convenios Internacionales destinados a proteger a las víctimas de la guerra, celebrada en Ginebra del 12 de abril al 12 de agosto de 1949.
Entrada en vigor: 21 de octubre de 1950.

TÍTULO I: DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1 – Respeto del Convenio

Las Altas Partes Contratantes se comprometen a respetar y a hacer respetar el presente Convenio en todas las circunstancias.

Artículo 2 – Aplicación del Convenio

Aparte de las disposiciones que deben entrar en vigor ya en tiempo de paz, el presente Convenio se aplicará, en caso de guerra declarada o de cualquier otro conflicto armado que surja entre dos o varias de las Altas Partes Contratantes, aunque una de ellas no haya reconocido el estado de guerra.

El Convenio se aplicará también en todos los casos de ocupación total o parcial del territorio de una Alta Parte Contratante, aunque tal ocupación no encuentre resistencia militar.

Si una de las Potencias en conflicto no es parte en el presente Convenio, las Potencias que son Partes en el mismo estarán, sin embargo, obligadas por él en sus relaciones recíprocas. Estarán, además, obligadas por el Convenio con respecto a dicha Potencia, si ésta acepta y aplica sus disposiciones.

Artículo 3 – Conflictos no internacionales

En caso de conflicto armado que no sea de índole internacional y que surja en el territorio de una de las Altas Partes Contratantes, cada una de las Partes en conflicto tendrá la obligación de aplicar, como mínimo, las siguientes disposiciones:

1) Las personas que no participen directamente en las hostilidades, incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas fuera de combate por enfermedad, herida, detención o por cualquier otra causa, serán, en todas las circunstancias, tratadas con humanidad, sin distinción alguna de índole desfavorable, basada en la raza, el color, la religión o la creencia, el sexo, el nacimiento o la fortuna, o cualquier otro criterio análogo.

A este respecto, se prohíben, en cualquier tiempo y lugar, por lo que atañe a las personas arriba mencionadas:

a) los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las mutilaciones, los tratos crueles, la tortura y los suplicios;

b) la toma de rehenes;

c) los atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes;

Un organismo humanitario imparcial, tal como el Comité Internacional de la Cruz Roja podrá ofrecer sus servicios a las Partes en conflicto.

Además, las Partes en conflicto harán lo posible por poner en vigor, mediante acuerdos especiales, la totalidad o parte de las otras disposiciones del presente Convenio.

La aplicación de las anteriores disposiciones no surtirá efectos sobre el estatuto jurídico de las Partes en conflicto.

Artículo 4 – Definición de las personas protegidas

El presente Convenio protege a las personas que, en cualquier momento y de la manera que sea, estén, en caso de conflicto o de ocupación, en poder de una Parte en conflicto o de una Potencia ocupante de la cual no sean súbditas.

No protege el Convenio a los súbditos de un Estado que no sea parte en él. Los súbditos de un Estado neutral que estén en el territorio de un Estado beligerante y los súbditos de un Estado cobeligerante no serán considerados como personas protegidas, mientras que el Estado de que sean súbditos tenga representación diplomática normal ante el Estado en cuyo poder estén.

Sin embargo, las disposiciones del Título II tienen un ámbito de aplicación más extenso, definido en el artículo 13.

Las personas protegidas por el Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para aliviar la suerte que corren los heridos y los enfermos de las fuerzas armadas en campaña o por el Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para aliviar la suerte que corren los heridos, los enfermos y los náufragos de las fuerzas armadas en el mar o por el Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo al trato debido a los prisioneros de guerra, no se considerará que son personas protegidas en el sentido del presente Convenio.

Trabajemos en el derecho a la dignidad de las mujeres indígenas y al de sus familias, de todo el territorio nacional, en apoyo a la denuncia de las mujeres de las Mujeres de la Sociedad Civil las Abejas, que es un grito de alerta para todas las mujeres de nuestra querida patria, México.

RECORDANDO AL EJERCITO NACIONAL MEXICANO, SUS DEBERES PARA PROTEGER INTEGRAMENTE LA VIDA, LA SALUD, Y EL RESPETO A LA LIBERTAD Y DIGNIDAD DE CADA UNA MUJER Y CADA HOMBRE MEXICANO, QUE LA PATRIA LES ENCOMENDO, EN SU MÁXIMA MISIÓN.

Atentamente,
Javier Octavio Vega de la Torre
Diplomado en Derechos Indígenas y Desarrollo
vegadelatjaviero@hotmail.com

Día Internacional de la Mujer

Jueves 11 Marzo, 2010

Fiesta por el día Internacional de la Mujer

Comunicado de las mujeres de la Sociedad Civil Las Abejas
TIERRA SAGRADA DE LOS MARTIRES
Acteal Chenalho, Chiapas. México.

8 de marzo de 2010

El día de hoy, las mujeres de la Sociedad Civil las Abejas nos encontramos reunidas para celebrar a nuestra forma y unirnos a la fiesta mundial del día de la mujer. Por eso, hoy lo iniciamos ofreciendo ayuno para pedir la fuerza de nuestros corazones y darle las gracias a nuestros Padre-Madre Dios porque siempre nos han acompañado.

La marcha que realizamos por la mañana de Yabteclum hacia esta Tierra sagrada de Acteal fue una seña de que los pasos de las niñas, las de las mujeres jóvenes y de nuestras mujeres ancianas están caminando unidos para que el mal gobierno de nuestro país y de nuestro Estado, su ejército y todos los poderosos sepan que sabemos luchar y organizar para defendernos y no dejarnos de engañar por ellos. También, para recordarle a los hombres de nuestra Organización que las mujeres somos una fuerza más.

Como mujeres de las Abejas tenemos el compromiso con nuestras hermanas que dieron su vida el 22 de diciembre de 1997 de seguir luchando y no quedarnos calladas y sin hacer nada ante la violencia e injusticia. Ellas murieron sin tener miedo de entregar su vida, ahora nosotras tenemos que seguir su ejemplo y enseñárselo a nuestras hijas e hijos para que en los siguientes años ellos continúen la construcción de la paz y defiendan el respeto a los derechos que tenemos como comunidades indígenas pero de forma pacífica.

Las mujeres que han sido declarantes ante el caso Acteal y que no se han dejado comprar, también, han sido un ejemplo de fuerza y ánimo para todas las demás mujeres Abejas. Durante estos 12 años ellas no han callado su boca si no que han denunciado y contado la verdad en diferentes partes del país y del mundo sin tener miedo. Nuestro corazón esta contento de tener ejemplos como ellas porque sabemos que hay mujeres de otros pueblos y organizaciones que se han dejado engañar por el mal gobierno y se han acostumbrado a recibir apoyos, a dejar de luchar y dejar de buscar una vida digna.

Sabemos que hay mucho trabajo por hacer porque en estos tiempos todavía hay muchas hermanas de nuestras propias comunidades que son maltratadas y sufren mucho.

Queremos decirles a las mujeres que no dejen que sus esposos las lastimen porque las mujeres tenemos el derecho de vivir bien y sin violencia; a las mujeres que quieren participar y su esposo no las deja, les decimos que no tengan miedo anímense a participar para que juntas compartamos, sanemos el sufrimiento que hay en el corazón, trabajemos para que a la mujer cada vez se le respete y ayudémosles a entender a los esposos, hermanos y padres que nos tienen que querer sin violencia y cumpliendo nuestros derechos.

Por eso, a los hombres les decimos que a una mujer que solamente está en la casa y que le quitan el derecho de participar y de salir, no aprende nada y poco a poco el corazón se va entristeciendo y el cuerpo se va enfermando.

También, queremos decir a todas las mujeres que es importante conocer y hacer que se cumplan nuestros derechos pero sin que perdamos el corazón ni cabeza, porque en vez de fortalecer la lucha de las mujeres podemos hacer cosas malas y perder el camino verdadero que nos lleva a la igualdad.

Para nosotras es importante que los hombres no olviden que mujeres y hombres somos igual de importantes, que debemos de caminar juntos recordando que cada uno tiene su propia forma de ser, sentir y caminar. Nos necesitamos mujeres y hombres para que vivamos bien, contentos y construyamos un mundo diferente.

Tener buena vida significa que nuestro corazón este contento para que nuestra familia este bien y así nuestras comunidades también vivan bien. Para estar contentas es importante que el mal gobierno no siga molestándonos ni nos siga haciendo daño por medio de sus soldados y por medio de la Madre Tierra dañándola con sus proyectos neoliberales. Ella nos da de comer y nos da para vivir. Por eso, para tener buena vida no necesitamos los proyectos turísticos del mal gobierno, ni sus proyectos asistencialistas, ni sus semillas transgénicas ni sus químicos. Necesitamos que nos respeten como pueblo indígena.

También para estar contentas necesitamos que los hombres nos respeten y no nos quiten nuestros derechos, al contrario, queremos caminar al lado de ellos para que juntos aprendamos y construyamos.

Es vivir en paz y vivir con paz significa que nos queramos todos, nos respetemos entre todos pues así hay vida mejor.

Para los niños y niñas es vivir felices, cantando y jugando, convivir entre familia, convivir con la tierra para que la quieran como una madre y sepan que nos da para vivir. La paz no es vivir en la ciudad, la paz de nuestro corazón la encontramos en nuestra comunidad y la paz de la comunidad esta en nuestro territorio, en la madre tierra y en el trabajo de comunidad.

Terminamos de compartirles nuestra palabra diciendo que nosotras no dejaremos este camino que ya iniciamos para vivir cada día mejor. Aunque hay guerra y mucha violencia en el mundo, la esperanza de que las cosas puedan mejorar no se ha muerto porque nuestros corazones están vivos y con ganas de estar bien.

Atentamente
La voz de las mujeres de La Sociedad Civil Las Abejas

María Vázquez Luna
Olga Hernández Pérez
Antonia Vázquez Pérez
Ernestina Vázquez Luna

Plan Insurgente y Nuevo Constituyente

Jueves 11 Marzo, 2010

COMUNICADO DEL SME
Mexicanas y mexicanos:

Este 2010 se conmemoran 200 años de la Guerra de Independencia y 100 de la Revolución Mexicana. Poco o nada queda por celebrar, y menos desde la hipocresía del gobierno federal, que usurpan hoy los herederos del colonialismo y del porfirismo. Sólo desde el pueblo trabajador del campo y la ciudad (verdadero protagonista de las gestas patrias) pueden reivindicarse legítimamente los objetivos de independencia y justicia social que animaron los movimientos insurgentes, que siguen vigentes hoy.

La Independencia de España que hace dos siglos costó tanta sangre de los primeros mexicanos (como siempre, sobre todo de los más desposeídos, de indígenas, campesinos, artesanos); la resistencia contra las intervenciones norteamericana y francesa, las gestas nacionalizadoras del Siglo XX como las del petróleo y la electricidad, se han convertido en una nueva gran dependencia nacional a las potencias extranjeras, saqueo de nuestros recursos naturales, y explotación al servicio de las grandes corporaciones trasnacionales y la banca internacional.

En especial, durante los últimos 28 años los gobiernos neoliberales del PRI y el PAN han profundizado esa dependencia; privatizando más del 95 % de lo que alguna fueron vez empresas estatales; abierto indiscriminadamente al país al saqueo extranjero por medio de tratados de libre comercio; llevado a la nación a una ignominiosa integración subordinada a Estados Unidos; sometido al país a los dictados del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial; abierto incluso, los sectores estratégicos de la economía y de la nación a los intereses de la inversión extranjera y precarizado la fuerza de trabajo de las y los mexicanos para servir al capital foráneo. Incluso la independencia política es cada vez más una ilusión, por la abyecta subordinación del gobierno mexicano a las potencias extranjeras, especialmente la norteamericana.
Los objetivos de justicia social, por los que cientos de miles de mexicanos (nuevamente los de abajo, los campesinos, indígenas, trabajadores, principalmente) dieron su vida en la Revolución Mexicana que inició hace un siglo, se han ido cancelando. El Pacto Social de 1917, que dio origen a nuestra Constitución está prácticamente muerto y enterrado. Se vive la ruptura de la Legalidad Constitucional, mientras se nos ha impuesto un modelo económico y social que retoma los aspectos más oprobiosos y crueles del porfirismo.

El saqueo que ha significado el actual modelo económico neoliberal, traslada todos los días al pueblo las “deudas” como las que representa el “rescate” de los usureros de la banca y el Fobaproa-IPAB. La privatización desmedida tiene como blancos ahora, lo poco que nos queda a los mexicanos: electricidad, petróleo, educación pública, patrimonio cultural, agua; el ataque brutal al Sindicato Mexicano de Electricistas tiene como trasfondo esa intención privatizadora y desnacionalizadora.

Los derechos laborales que se alcanzaron con la Revolución se ven constantemente nulificados, y los trabajadores viven cada vez más, como a fines del siglo Diecinueve. La libertad de organización de los trabajadores se ve anulada por el despotismo gubernamental; significativamente, hoy como hace cien años, la huelga de Cananea y la resistencia de los mineros preconizan a lo que puede llevar el hartazgo del país. Derechos sociales básicos como la educación, la salud, la alimentación, la seguridad social y la jubilación son cada vez más recortados, víctimas de la mercantilización y la privatización.

El campo mexicano, que puso los principales sacrificios para la Revolución, es hoy un escenario de ruina y desastre, víctima de la apertura comercial indiscriminada, de nuevos terratenientes, de cultivos transgénicos propiedad de las trasnacionales, de la migración a la que se ven forzados millones de campesinos sin tierra, sin recursos y sin esperanza, peor que hace cien años.

La nueva crisis económica, ha hecho esta realidad mucho más dramática. La crisis global es producto nuevamente de un modelo económico irracional e inhumano que nos han impuesto, y como siempre no la pagan los que la provocaron, sino el pueblo trabajador que padece ahora más desempleo, precarización, miseria. En lugar de modificar dicha política económica, el gobierno despide injustificadamente miles de trabajadores como a los de Luz y Fuerza del Centro, impone más impuestos y un “aumento” al salario mínimo de dos pesos que es una burla a los trabajadores. Dicha crisis no sólo es económica en México y el mundo, es alimentaria, energética, climática, humanitaria.

Para sostener este orden oprobioso para el pueblo; para mantener al país en manos de unos cuantos multimillonarios oligarcas, de grandes terratenientes y agroindustriales, de la banca y las corporaciones trasnacionales, se ha venido imponiendo a la República una nueva tiranía tan cruel, corrupta y déspota como a la que derrocó la Revolución Mexicana. Surgido del fraude electoral, el régimen de la derecha neoliberal que padecemos, pasa cada vez más por encima del orden constitucional, viola las garantías individuales, vulnera los derechos humanos y las libertades democráticas, se impone a sangre y fuego militarizando al país con el pretexto de la guerra al narcotráfico, y avanza en la consolidación de un estado policiaco, que no combate sino que fomenta la inseguridad que aplasta e intimida a la sociedad.

Por eso es que, por toda la geografía nacional corre el descontento y se hace tan urgente la organización y unidad del pueblo, en reclamo de un cambio drástico del rumbo de la nación, de modelo económico y de régimen político; llegó la hora de detener el curso destructivo de la derecha neoliberal que mal gobierna al país. Esta sería la mejor manera de hacer una conmemoración popular independiente de los centenarios de la Independencia y la Revolución, honrando verdaderamente a quienes dieron la vida por un mejor futuro para México.

Es por ello, que hacemos este llamado al pueblo de México, a sus trabajadores, campesinos, indígenas, estudiantes, profesionistas, intelectuales, artistas, amas de casa, desempleados, comerciantes, pequeños empresarios, habitantes del campo, de las colonias populares y barrios obreros, mujeres, jóvenes y ancianos, jubilados, pensionados, despedidos, desempleados, migrantes, ciudadanos y ciudadanas de este país; a todas las organizaciones y comunidades nacionales, estatales, regionales y locales, sociales y civiles, en las que se agrupa nuestro pueblo; a todos los movimientos, frentes, redes, campañas y espacios de convergencia nacionales, estatales, regionales y locales, y a las fuerzas políticas afines a un verdadero cambio a favor del pueblo; a la sociedad civil toda, a adoptar activamente este Plan de los Insurgentes, para la organización, unidad y movilización popular con el propósito de derrotar a la derecha neoliberal, en torno a los siguientes ejes de acción:

· Arrebatar de la hipocresía del mal gobierno federal y los festejos oficiales, la celebración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, construyendo una Ruta propia, independiente, de conmemoración popular de los centenarios que, basada en las fechas históricas de las gestas patrias, vaya más allá de los meros actos protocolarios de celebración y se convierta en una verdadera reivindicación popular de las causas y objetivos que les dieron origen. Concertando a escala nacional, regional y local, actividades que signifiquen un nuevo proceso de concientización, organización y unidad de los de abajo contra los males que nos aquejan. Hacer la reflexión, el análisis y el balance de esas luchas históricas y de la realidad actual del país, será el mejor marco para construir las nuevas vías de lucha y las alternativas surgidas desde abajo, para rescatar al país.

· Convocar a la realización de un Congreso Social que prepare el camino para una nueva Constituyente; un Congreso Social representativo de todas las capas desfavorecidas de la población, que aborde los temas más ingentes para la nación: recuperación de la Soberanía e Independencia Nacionales; modelo económico alternativo al neoliberal; justicia y derechos sociales para los pueblos indios, los trabajadores, los campesinos, las mujeres, los habitantes pobres de la ciudad; defensa de los recursos naturales y medio ambiente; reapropiación y promoción de la cultura nacional; democracia participativa, vigencia de los derechos humanos y seguridad sin estado policiaco; discusión de los Proyectos de Nación construidos hasta ahora por diferentes fuerzas; y, desde luego, la ruta y las bases para una Nueva Constituyente. La organización de este Congreso Social arrancará este 5 de febrero, en un acto unitario a nivel nacional, para iniciar un proceso de organización y discusión, con vinculación también a la conmemoración popular de los centenarios, que supere las formas de convergencia y de representación de la diversidad de los sujetos sociales y los movimientos populares.

· Sobre la base de las anteriores vías de organización, unidad y discusión, levantar el Plan Nacional de Acción Popular que, además de recoger las acciones que emanen de los diferentes movimientos sociales, proponga las acciones, iniciativas y movilizaciones en las que puedan converger todos los sectores populares en lucha. Basado en las fechas históricas y más allá, se trata de un Plan de Acción que supere lo hecho hasta hoy, un plan que signifique un verdadero levantamiento popular, pacífico pero contundente, contra el mal gobierno neoliberal, incluyendo la desobediencia civil y las acciones de resistencia, los paros y la huelga nacional.

Con todo su significado histórico, este 2010 marca la hora en que el pueblo mexicano debe decidirse a poner fin de una vez por todas al desastre al que han llevado a la nación las mafias neoliberales que han usurpado el poder, a rescatar a México de las manos de los poderes facticos, nacionales y extranjeros que han impuesto una nueva tiranía, para llevar al país a una nueva época de desarrollo verdadero con Justicia, Democracia, Justicia y con armonía con la naturaleza y el medio ambiente.

Mexicanas y mexicanos: el alzamiento popular contra la tiranía económica y política que nos somete está en marcha. No esperes más, no aguantes más, llegó el momento de perder el miedo, sacúdete la desinformación de los grandes medios de comunicación al servicio del mal gobierno y las mafias, únete al gran movimiento nacional al que convoca este Plan de Insurgentes.

Plan de los Insurgentes

Se propone denominar “Plan de los Insurgentes”, a la Estrategia de lucha que los movimientos sociales desarrollaremos a lo largo de 2010.
El Plan de los Insurgentes se sustenta en tres vertientes:

1.- Ruta Popular de los Centenarios

Para rescatar de las sucias manos de los herederos del colonialismo español y del porfiriato, la celebración de tan magnas conmemoraciones, se acuerda:

1.    Que la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular convoque a la conformación de un Comité Organizador de los Centenarios (con carácter autónomo, plural e incluyente, integrado con diversas personalidades del mundo intelectual, artístico, sindical y social), que elabore una propuesta alternativa de eventos y celebraciones.
2.    Que este Comité Organizador de los Centenarios, presente su programa de actividades en la próxima Asamblea Nacional de la Resistencia Popular, para su discusión y acuerdos.

2.- La Representación Social de Base y de Masas (Congreso Social o Congreso Constituyente)

Se acuerda por esta magna reunión de la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular, la conformación de una Comisión que elabore una propuesta de la Convocatoria y defina los contenidos de la Instancia Nacional de Representación Social y de Masas (Congreso Social o Congreso Constituyente), a realizarse los días 5, 6 y 7 de febrero en Querétaro y México, para que ahí se discuta y se acuerde lo conducente.

3.- Plan de Acción

Se resuelve por esta magna reunión de la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular, la aprobación de las siguientes tareas:

1.    La realización de la Huelga Política Nacional para mediados de febrero o principios de marzo. Convocar a la reactivación del Consejo Nacional de Huelga y de sus consejos estatales.
2.    Organizar la Huelga General de Pagos del Servicio Eléctrico, en todo el territorio nacional.
3.    Levantar la demanda por un Aumento Salarial de Emergencia y por Empleo Digno y Remunerador.
4.    Organizar e impulsar el Recorrido Nacional, para visitar todos los estados de la República, a fin de difundir y concretar estos acuerdos.
5.    Realizar una Jornada Nacional de Propaganda, con brigadas informativas casa por casa en colonias populares y unidades habitacionales así como en zonas fabriles, a fin de contrarrestar la ofensiva mediática y ganar a todos los sectores populares a nuestra causa.
6.    Levantar una campaña nacional, exigiendo la revocación de mandato del usurpador Felipe Calderón.

Primer calendario de movilizaciones

Esta Asamblea Nacional de la Resistencia Nacional, Aprueba:
1.    La realización de una manifestación para el día 29 de enero de 2010, en defensa de la Soberanía Alimentaria y Energética, por los Derechos de los Trabajadores y la Libertades Democráticas.
2.    Arranque de la Conmemoración de los Centenarios el día 5 de febrero de 2010, en Querétaro y en todas las capitales de la República.

Atentamente
Fernando Amezcua Castillo
Secretario del Exterior
Sindicato Mexicano de Electricistas
México D. F. a 11 de Enero de 2010